Texto: Luis Daniel Nava
Chilapa, Gro. 23 marzo 2020.- Una familia de la comunidad de Olingachacatlán del municipio de Chilapa dio a conocer que ya no cuenta con dinero para medicinas ni radiografías que requiere su hijo para continuar dos semanas internado en el hospital general de Chilpancingo.
No obstante, luego de que Pulso Informativo y Agencia Periodística de Investigación dieran a conocer el caso, la familia del menor ha recibido el ofrecimiento de apoyo de dos ciudadanos de Chilapa y la promesa, vía telefónica, de ayuda por parte del Ayuntamiento de Chilapa.
Mauricio de 10 años de edad se encuentra en el área de Pediatría de ese nosocomio de la capital desde el lunes 16 de marzo y los médicos prevén que permanezca otras dos semanas por su estado grave de salud.
En Chilapa, maestros del menor que cursa el cuarto grado de primaria informaron que el lunes alrededor de las dos y media de la tarde, Mauricio cayó de un árbol de mango desde una altura de cuatro metros y al caer se clavó una estaca de una vara de árbol de limón que le perforó el pulmón derecho.
Su padre Héctor Hernández Vázquez le sacó la estaca que tenía enterrada en el cuerpo y consiguió dinero para trasladarlo directamente a la capital del estado que se encuentra a una distancia de 3 horas.
Por el traslado tuvo que pagar 2 mil pesos. El pequeño sobrevivió a una operación que se le realizó en la madrugada del martes 17.
Olingachacatlán (también conocido como Olinga o Camposanto viejo), es una de las comunidades más alejadas, olvidadas y pobres del municipio de Chilapa; en esa localidad ubicada en los límites de la micro región de El Epazote solo viven unas 15 familias que viven de la agricultura de autoconsumo, además de empleos eventuales en la albañilería.
No existe ningún servicio médico público ni privado, mucho menos medicamentos
En la capital del estado, el papá del menor, Héctor Hernández, informó que al momento de ingresar al nosocomio le recomendaron trasladarlo a la Ciudad de México para una atención especializada pero con una cantidad de entrada de 10 mil pesos.
Héctor, campesino que abandonó su tierra por esta emergencia, padre de otros tres niños y desempleado como albañil, y su esposa dedicada a las labores de la vivienda, declinó el ofrecimiento.
Los cinco mil pesos que consiguió prestados con sus vecinos de Olinga ya los gastó en el traslado a la capital, medicinas que no ofrece el nosocomio, una radiografía de un laboratorio privado, en alimentos para su esposa y el que se van turnando las guardias y ropa.
En el área de trabajo social del hospital ubicado en Tierras Prietas de Chilpancingo, le dijeron que le llamara a una regidora de Chilapa que no lo ha ayudado. “Le hago un llamado al presidente (municipal) de Chilapa (Jesús Parra García) para ver si me puede apoyar y a la población en general con los gastos para los medicamentos porque no tengo”, comentó el padre este domingo.