Texto y fotografía: Staff
Hombres, mujeres, niños y adultos mayores, algunos de ellos desplazados de sus pueblos por la violencia, marcharon en Chichihualco portando palos, machetes y escopetas de diversos calibres, anunciando así su levantamiento en armas
Chilpancingo, Gro. 24 marzo 2020.- Unos 500 habitantes de diversas comunidades de la Sierra del municipio de Leonardo Bravo, se levantaron en armas este martes en la cabecera municipal Chichihualco, para hacer frente a la inseguridad generada por grupos delictivos que se disputan esa zona de la región Centro del estado.
Hombres, mujeres, niños y adultos mayores, algunos de ellos desplazados de sus pueblos por la violencia, marcharon en Chichihualco portando palos, machetes y escopetas de diversos calibres, anunciando así su levantamiento en armas.
Los pobladores reprocharon la falta de interés del gobernador Héctor Astudillo Flores y del presidente Andrés Manuel López Obrador al no salvaguardar su integridad física, en medio de los constantes enfrentamientos a balazos entre dos grupos delictivos que se disputan el corredor Xochipala-Filo de Caballos.
«Hoy 24 de marzo estamos aquí pidiendo a las instituciones, porque hoy hemos visto que el gobierno ha hecho caso omiso, la Sierra de Leonardo Bravo sigue siendo pisoteada por los grupos delincuenciales», dijo uno de los habitantes.
Agregó: «nosotros somos gente pacífica que lo único que queremos es paz en nuestro corredor. Somos gente trabajadora, gente humilde y es por eso que hoy hemos decidido armarnos, tomar las armas, porque vemos que alrededor de nuestros corredores hay gente extraña que seguido nos han amenazado con diferentes balaceras y llevándose a nuestros familiares».
Los habitantes efectuaron operativos y montaron filtros de revisión principalmente en las entradas de Chichihualco, como parte de sus primeras tareas de seguridad.
Hace más de 20 días presuntos sicarios del Cártel del Sur asesinaron en la comunidad Filo de Caballos a seis integrantes del Frente Unido de Policías Comunitarias del Estado de Guerrero.
En respuesta, esta organización armada, acusada de estar al servicio de una célula criminal que opera en Tlacotepec, cabecera municipal de Heliodoro Castillo, irrumpió en los poblados Carrizal de Bravo y El Balzamar, que dejó como saldo varios muertos y familias desplazadas.