Texto: Luis Daniel Nava
Chilapa, Gro; 20 de mayo de 2020.- Con bajas en sus ventas y enfrentando el riesgo de contagio de la enfermedad Covid-19, productores de verduras y frutas, en su mayoría adultos y adultos mayores, acuden diario al mercado nuevo de Chilapa para mantener a sus familias.
Uno de los puntos que mantiene mayor afluencia en está ciudad es el sobre poblado mercado agroindustrial, ubicado sobre el bulevar Eucaria Apreza, debido a que es el centro de actividad comercial diario de cientos de personas.
En los alrededores, la actividad se concentra en cientos de pequeños locales ambulantes y tendidos en el suelo de vendedores de fruta y verdura fresca.
Los pequeños productores acuden desde las comunidades cercanas a la cabecera desde las siete de la mañana para ofrecer elotes, cebollas, calabacitas, rabanos y cilantro. Además de mango, limones, limas o ciruelas.
Como medida de protección ante la enfermedad Covid-19, los comerciantes utilizan cubrebocas.
Don Onofre, de más de 50 años, en esta temporada de cosecha llega todos los días a las afueras del mercado de Chilapa para ofrecer elotes recién cortados. Y aunque la movilidad en ese centro de abasto parece no detenerse, sus ventas han bajado.
«Se está vendiendo bien despacio, no hay casi venta (…) todo está muy bajo» lamenta el campesino que sólo ofrece elote en estas fechas.
Don Onofre comparte la idea de protejerse con cubreboca porque dice es para bien de él y su familia.
Una comerciante de la comunidad de Nejapa tiene sobre un plástico de poco más de dos metros tendido sobre el suelo rabanos, calabacitas, cilantro y lechuga. También porta un cubreboca azul.
Y se alienta: “hasta ahora, aunque sea despacio ahí va la venta”.
La venta es necesaria porque de ahí tiene que vivir una familia completa.
Estos comerciantes, además, pagan diariamente pisaje al Ayuntamiento de Chilapa y no están contemplados en ningún programa de apoyo emergente en esta contingencia sanitaria y económica.